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| Monumento a las víctimas del 11 de Marzo. (Atocha) |
Madrugadores, gente que iba a trabajar, padres, amigos, compañeros, hermanos… Hubo gente a la que le dio rabia no haber llegado a coger ese tren. Unos escucharon por última vez: Que tengas un buen día cariño; Suerte con la reunión; ¡Vamos! Que vas a llegar tarde… Otros no tuvieron esa suerte. Unos iban hablando con su compañero sobre la familia, o el pesado del jefe. Otros iban con su música, quizá echándole alguna miradita a esa chica con la que ya han coincidido más de una mañana. Seguro que un señor, ya mayor, que son los que se fijan en estas cosas, vio a un chico, que no había visto otras mañanas. ¡Oye! ¡Oye, que te dejas la mochila!
España desayunaba ese día asombrada y triste, Madrid lloraba lágrimas de miedo y desolación. 192 familias se desesperaban, se hundía su mundo, se les partía el alma. Madrid inundaba de sangre los autobuses de donaciones, y todos sus servicios de emergencias se derramaban sobre las estaciones y los trenes. España se vestía de negro, y aunque esa tarde llovió, no cupo más gente en las calles. Y así siete años, sin saber quién ha sido, con monumentos llenos de controversia, con actos conmemorativos en los que no interviene el agonizante gobierno que tenemos... A España se le ha herido, y aún no se sabe ni quién, ni porqué.
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| Bandera japonesa. |
Y de la península ibérica, extremo de Europa, al extremo de Asia. Este mismo viernes Japón sufría la mayor catástrofe natural de su historia. Un terremoto y su consecuente tsunami arrasaban las islas niponas dejando muertos, heridos y desaparecidos. Un suceso que si llega a ocurrir en otro país lo hubiera eliminado del mapa. Este acontecimiento nos enseña, al menos, que la naturaleza es la que manda, por mucho que nos empeñemos en desafiarla. Además Egipto se hacía libre hacía justo un mes. Y exactamente 9 años y medio atrás se hacía la declaración de guerra más sangrienta de la historia en Nueva York. Para reflexionar es el estreno aquí, en España de Torrente 4 en esta misma fecha. Se suele decir que sólo Dios sabe lo que nos depara el futuro, pero hay otra frase de lo más recomendable y cierta: Más nos vale rezar, y que Dios nos pille confesados. Feliz segunda semana de Cuaresma.